¿A quién va dirigida tu comunicación?
Necesitamos que el cliente nos oriente sobre cuál es el público objetivo.
¿Cómo queremos ‘vestir’ la comunicación?
Proyectamos algo impactante, divulgativo, elegante, minimalista… Cuál es el tono que queremos transmitir en la comunicación.
¿Seguimos alguna línea de diseño existente?
Podemos hacer una comunicación continuista o bien podemos establecer una nueva forma de presentar los contenidos.
¿Qué formatos vamos a usar en esta comunicación?
Cuando hablamos de formatos nos puede aparecer un abanico muy grande de posibilidades sobre todo en la comunicación on-line, debemos hacer diferentes niveles de información para priorizar los mensajes primordiales en aquéllos formatos más pequeños en tamaño.
Definir los recursos que podemos utilizar
¡Benditos bancos de imágenes!, aunque a veces siempre que el presupuesto lo permita es mejor crear una pieza original en el caso de las ilustraciones para evitar repeticiones de las misma en otra comunicación de la competencia. Por otro lado si los diseñadores cobrarán las horas invertidas en la búsqueda de la imagen ideal quizás los presupuestos se incrementarían demasiado.